Los tres coagulantes más utilizados en México para tratamiento de agua son el sulfato de aluminio (SA), el policloruro de aluminio (PAC) y el cloruro férrico (FeCl₃). Cada uno opera mediante mecanismos distintos, con rangos de eficiencia y costos diferentes, y tiene implicaciones particulares para el cumplimiento con la NOM-127-SSA1-2021. La elección correcta depende de la calidad del agua cruda, los objetivos de tratamiento y el costo total de operación.
Sulfato de aluminio (SA)
El SA se hidroliza generando iones de aluminio polimerizados que neutralizan la carga negativa de las partículas coloidales. A pH 6.5–7.5 precipita como Al(OH)₃, formando un floc voluminoso que atrapa partículas por barrido.
Fortalezas
- Costo de adquisición más bajo del mercado mexicano.
- Amplia disponibilidad de proveedores locales y regionales.
- Tecnología madura: décadas de experiencia operativa.
- Compatible con sistemas de dosificación sencillos (solución líquida o tolva).
Limitaciones
- Rango de pH estrecho (6.5–7.5): pierde eficiencia fuera de este rango.
- Aluminio residual elevado (0.3–0.5 mg/L): puede superar el límite NOM-127-SSA1-2021 (≤0.2 mg/L) a dosis altas.
- Desempeño reducido por debajo de 10 °C: floc débil y mayor tiempo de sedimentación.
- Consume alcalinidad: requiere re-alcalinización en aguas blandas.
- Genera lodo voluminoso de baja densidad, con mayor costo de deshidratación y disposición.
PAC — Policloruro de aluminio
El PAC es un coagulante prepolimerizado: las cadenas poliméricas de aluminio ya están formadas en solución, eliminando el paso de hidrólisis in situ. Esto produce una coagulación más rápida y efectiva a rangos de pH más amplios, con menor consumo de alcalinidad.
Fortalezas
- Menor dosis requerida: 40–60% menos que SA para el mismo resultado de turbiedad (8 mg/L vs. 16 mg/L en agua superficial típica).
- Aluminio residual significativamente menor (0.05–0.1 mg/L): cumple holgadamente con NOM-127-SSA1-2021.
- Rango de pH amplio (5.0–9.0): no requiere ajuste de pH en la mayoría de aguas superficiales mexicanas.
- Eficiente a bajas temperaturas (desde 2 °C).
- Menor consumo de alcalinidad: reduce necesidad de re-alcalinización.
- Lodo más compacto: menor volumen generado, menores costos de disposición.
- Mejor remoción de color en aguas con color aparente elevado (>50 UPC).
Limitaciones
- Costo de materia prima mayor que SA (compensado parcialmente por menor dosis).
- Mayor variabilidad de formulaciones: verificar contenido de Al₂O₃ (mín. 10%), basicidad (70–80%) y límites de metales pesados (NSF/ANSI 60).
- Almacenamiento en líquido: requiere mayor volumen de tanque.
Cloruro férrico (FeCl₃)
El FeCl₃ genera hidróxido de hierro Fe(OH)₃ al hidrolizarse, produciendo un floc denso y pesado. El ion Fe³⁺ tiene mayor carga que Al³⁺, otorgando mayor poder de coagulación por unidad de masa. Opera en rangos de pH extremadamente amplios (4–12).
Fortalezas
- Rango de pH más amplio de los tres: efectivo entre pH 4 y pH 12.
- Floc denso y de rápida sedimentación: reduce tiempo de clarificación.
- Alta eficiencia para remoción de fósforo (precipita como FePO₄).
- Eficaz para agua de alta turbiedad (>200 NTU) o muy alcalina.
Limitaciones
- Dosis típica elevada (10–50 mg/L).
- Riesgo de breakthrough de hierro si la dosis o pH no se controlan; el límite NOM-127 es ≤0.3 mg/L.
- Puede producir color marrón-rojizo en el agua si queda Fe³⁺ no coagulado.
- Corrosivo: requiere equipos de acero inoxidable o HDPE.
Cumplimiento NOM-127-SSA1-2021
La NOM-127-SSA1-2021 (DOF, 22 de junio de 2022) establece los límites de calidad para agua potable en México. Los parámetros vinculados directamente a la selección del coagulante son:
- Aluminio: ≤0.2 mg/L. El SA a dosis superiores a 15–20 mg/L puede exceder este límite; el PAC lo cumple holgadamente.
- Hierro total: ≤0.3 mg/L. El FeCl₃ requiere control preciso de dosis y pH.
- Turbiedad: ≤5 UNT (máximo permisible). Los tres coagulantes deben lograr <1 NTU en el filtrado final.
- Color aparente: ≤20 UPC. PAC y FeCl₃ son superiores para aguas con color orgánico.
- pH del agua distribuida: 6.5–8.5. El SA requiere ajuste previo si el agua cruda está fuera de este rango.
El cumplimiento automático del límite de aluminio es el principal diferenciador del PAC frente al SA. Para plantas donde el monitoreo continuo no es factible, el PAC elimina el riesgo de no conformidad regulatoria.
Criterios de selección por tipo de agua
- Agua superficial de baja turbiedad (5–50 NTU), pH neutro: SA si el costo es dominante y existe monitoreo de aluminio; PAC si el cumplimiento NOM-127 o la reducción de lodo son prioritarios.
- Turbiedad variable o estacional (50–500 NTU): PAC. La variabilidad exige ajustes frecuentes con SA.
- Agua con color aparente elevado (>30 UPC): PAC o FeCl₃.
- Baja alcalinidad (<50 mg/L CaCO₃): PAC. El SA consume alcalinidad y puede inhibir la propia coagulación.
- Temperatura baja (<8 °C): PAC. El SA pierde eficiencia marcadamente por debajo de 10 °C.
- Agua residual con fósforo alto: FeCl₃. Superior para precipitación de fósforo como FePO₄.
Análisis de costo total (TCO)
El costo de materia prima del PAC es mayor por tonelada, pero la comparación correcta es costo por metro cúbico tratado. Ejemplo para planta de 100 L/s, agua superficial, turbiedad 50 NTU:
- SA: dosis 16 mg/L × $4,000 MXN/ton ≈ $0.064/m³ tratado.
- PAC: dosis 8 mg/L × $9,500 MXN/ton ≈ $0.076/m³ tratado.
- Diferencial bruto en materia prima: PAC cuesta ~19% más por m³.
Sin embargo, el PAC reduce costos adicionales: hasta 40% menos volumen de lodo, menor consumo de cal o bicarbonato para re-alcalinización, y menor riesgo de no conformidades regulatorias. Para plantas con problemas de aluminio residual o aguas de condiciones variables, el PAC frecuentemente resulta en menor costo total de operación.
Conclusión
No existe un coagulante universalmente superior. La elección requiere: análisis de agua cruda (turbiedad, pH, alcalinidad, color, temperatura mínima), revisión de los límites NOM-127-SSA1-2021 aplicables, cálculo de dosis óptima mediante prueba de jarras, y evaluación del costo total incluyendo lodo, re-alcalinización y riesgo regulatorio.
El PAC es la opción técnicamente superior para la mayoría de aplicaciones de agua potable en México, especialmente donde el cumplimiento en aluminio residual es crítico o las condiciones del agua son variables. El SA sigue siendo competitivo en aplicaciones estables con monitoreo adecuado. El FeCl₃ es la elección indicada para condiciones extremas de pH o color, y para tratamiento de aguas residuales con fósforo alto.
DiQV suministra sulfato de aluminio y PAC a plantas potabilizadoras, organismos operadores (SAPAS, CEAS) e industria en toda la república. Consulta disponibilidad y solicita cotización en diqv.mx.